Aún Hay Más parte I. Amos 8:11  He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová.

Aún Hay Más parte I. Una de las metas que por lo general nos proponemos al iniciar un nuevo año es de romper con el pasado e ir en busca de mejores oportunidades. Siempre que se quiere romper algo traerá dolor, cansancio, malestares e incluso incomodidades. Esto quiere decir que es necesario salir de nuestra zona de seguridad y comodidad.

¿Cuándo fue la última vez que has dejado un lado todo por Dios? Tus intereses, tu diversión, tu  entretenimiento y corriste como niño en pos de Dios, impulsado por hambre y necesidad de Él.

La razón por lo cual NO entendemos esto es porque  nunca hemos experimentado lo que es estar verdaderamente hambrientos. En lo natural decimos tengo hambre, pero de esa hambre que habla el Profeta Amos estamos bien distante. Cuando se tiene realmente hambre espiritual nada es más importante en ese momento, que suplir esa necesidad, cuando hay hambre de Dios nada es más importante que su presencia.

 

Durante este tiempo atrás has logrado cosas preciosas para el Señor, pero eso ya paso, quedó atrás y no podemos vivir del recuerdo del pasado por muy hermoso que este haya sido. Hoy en día hay algunos satisfechos con lo que han alcanzado lo cual no es malo, siempre y cuando no se detengan a contemplar sus logros para descuidar su propósito. Hay algunos reposados estancados con las experiencias del pasado, danzaron, hablaron en lenguas, memorizaron versículos, pero hoy en día no existe una expectación de algo nuevo, fresco de parte de Dios para su vida, su estilo de vida es rutinario, algo monótono. Van a la Iglesia, al “culto” con una mente robotizada programada a un tiempo, ya conocen hasta el programa. No vienen con un anhelo, una pasión de querer encontrarse con su creador, aquel que le ama y quiere estar siempre con él, quien le dio la vida, derramo su sangre en la cruz, le redimió de la maldición de la ley. 

Nuestro Dios tiene algo más para nosotros cada día, mi Dios es grande, sus beneficios son muchos, y sus riquezas son eternas.

Mateo 5:6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.

  • Hay promesa de parte de Dios para aquellos que están sedientos y hambrientos de la justicia divina, sin ella nuestra vida siempre será un caos.
  • Dios es la fuente inagotable de toda Justicia la cual se obtiene mediante la fe en Él.
  • La Justicia divina nos da la paz divina.
  • La paz divina nos da la paz interior.
  • La paz interior nos ayuda a soportar y tener paz con mi prójimo.

Aún Hay Más parte I

Lea: Aun Hay Mas paste 2

====================================================
Fuente de Origen:  http://somosebenezer.com/aun-hay-mas-parte-1/
Clasificado como: Crecimiento 
Por: Lovel Einstein Figueroa.
 facebook.com/somosebenezer
twitter.com/soyebenezer
=================================================